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Históricamente, el primero en abrir camino hacia los altares, fue el padre José Timoteo Giaccardo, primer sacerdote y vicario general de la Sociedad de San Pablo, a quien el padre Alberione había definido: "fidelísimo entre los fieles". El 22 de octubre de 1989 el padre Giaccardo (1896-1948) viene proclamado Beato por Juan Pablo II. |
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Igualmente es relevante la figura de una mujer que ha trabajado en perfecta sintonía con el padre Alberione: la Venerable Hermana Tecla Merlo (1894-1964), primera superiora general de las Hijas de San Pablo y modelo de mujer que cree firmemente en la eficacia de las nuevas formas de apostolado. |
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Entre estos grandes testimonios se encuentra el director espiritual del padre Alberione y padrino de la Familia Paulina, el Venerable Canónico Francisco Chiesa (1874-1946), modelo para todo consejero espiritual. |
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Un fruto particular del método educativo del padre Alberione, que entusiasmaba muchísimo a los jovenes al apostolado, es el Venerable Maggiorino Vigolungo (1904-1918), modelo para todos los jovenes que aspiran a la vida paulina. |
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Otro ejemplo de vida entregada a los hermanos es el Venerable Hermano Andrés Borello (1916-1948), modelo para todos aquellos que consagran su vida al apostolado de la comunicación social, como Discípulos del Divino Maestro. |
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Hay también el expléndido ejemplo de la Sierva de Dios, la Hermana María Scolastica Rivata (1897-1987), primera Pia Discípula del Divino Maestro y primera Madre de esta Congregación. |













