Este libro es una obra clásica de la espiritualidad oriental. Es un de los más augustos modelos que la espiritualidad rusa nos ha legado. Hay en él un mensaje trascendental: la necesidad de la oración incesante; el método para aprender a realizarla, el manual de esta doctrina y los efectos que causa en el alma, en el cuerpo y en la visión total de la creación.