Fuente: Hno. Naudy Mogollón,ssp
Fecha: 24-10-2008
Entrevista con…: "Don Silvio Sassi, Superior General de la Sociedad de San Pablo"
H.N.: Buenas tardes Padre.
D.S: Buenas tardes.
La convocatoria para la celebración del Año Paulino:
“…el Año Paulino puedes constituir una ocasión propicia para “popularizar” la vida y la enseñanza del Apóstol…”.
H.N.: Usted es nuestro primer invitado a la sección “Entrevista con…” y para nosotros es un gratísimo placer. Quisiéramos comenzar hablando del Año Paulino porque es lo que está en la palestra pública en estos momentos. ¿Cuáles son las razones por las cuales el papa Benedicto XVI convoca a un Año Paulino para los cristianos?

D.S: El anuncio de un Año Paulino fue dado por Benedicto XVI en la homilía durante la celebración de las primeras vísperas de la solemnidad de los Santos apóstoles Pedro y Pablo en la Basílica de San Pablo extra muros el jueves 28 de Junio de 2007. Después de haber descrito la fe de san Pablo, el Papa comenta: “También hoy Cristo tiene necesidad de apóstoles dispuestos para sacrificarse a sí mismos. Necesita de testigos y mártires como San Pablo”. La celebración jubilar de San Pablo ha sido un deseo del Papa para ofrecer a los cristianos de hoy un modelo fuerte y decisivo de fe y de evangelización. En la homilía de apertura del Año Paulino, el sábado 28 de junio de 2008, Benedicto XVI afirma: “Pablo no es para nosotros una figura del pasado, que recordamos con veneración. El es también nuestro maestro, apóstol y anunciador de Jesucristo también para nosotros”.
H.N.: ¿No le parece que la figura de san Pablo es una figura “difícil” de entender? Lo digo porque su pensamiento y teología son bastante complicadas para el cristiano común.
D.S: ¿Figura difícil? Es verdad que para leer y entender las cartas de San Pablo, sobre todo algunos textos, se necesita de un conocimiento de la teología hebrea y cristiana que no es de todos los bautizados. El autor de la segunda carta de San Pedro ya describe algunos contenidos de las cartas de San Pablo como “puntos difíciles de entender” (3,16). Tomando en cuenta esta dificultad, el Año Paulino puedes constituir una ocasión propicia para “popularizar” la vida y enseñanza del Apóstol. Traducir en palabras sencillas las afirmaciones de San Pablo es uno de los objetivos de este año jubilar. Esta exigencia necesita que los estudiosos del Apóstol conozcan en profundidad las cartas paulinas y tengan el don de expresarlas de una manera sencilla.
H.N.: Uno de los temas tocados por en papa Benedicto XVI durante la homilía de inauguración del Año Paulino fue el ecumenismo. ¿Cree Usted que tiene importancia hablar de esta temática en estos momentos históricos?
D.S.: En la homilía del anuncio del Año Paulino, el Papa hace referencia a la “dimensión ecuménica” en la conmemoración de San Pablo cuando afirma: “El apóstol de las gentes, particularmente comprometido en llevar la Buena Noticia a todos los pueblos, se ha totalmente empeñado por la unidad y la concordia de todos los cristianos”. La apertura oficial ha subrayado el aspecto ecuménico: con el Papa se encontraba presente el Patriarca Bartolomeo I y otros delegados de otras iglesias cristianas. La unidad de los cristianos no es un proyecto humano, sino una exigencia del Cristo mismo. Por lo tanto los que creen en Cristo en toda época histórica han sido y son llamados a repotenciar este esfuerzo para que sean posibles las condiciones humanas de esta unidad. Siempre es tiempo de ecumenismo porque la división de los creyentes no es una situación que favorezca la fe inclusive para los no creyentes.
La experiencia personal con San Pablo:
“…el dinamismo psicológico que mueve el pensar y el actuar de Pablo, es el amor…”
H.N.: Sabemos que Usted es un gran conocedor de Pablo, díganos: ¿Cuál es la característica humana que más le ha impactado de san Pablo?
D.S.: Como me colocas en la encrucijada de escoger solo una característica humana de San Pablo, diría que el pensar y actuar de Pablo se mueven por un poderoso motor: es el dinamismo psicológico del amor. Pablo vive su fe y misión como un “enamorado” que ama a la persona más querida. Pablo intercambia el amor de Cristo que ha muerto y resucitado por él.
H.N.: ¿Y la característica apostólica?
D.S.: “Me hice todo por todos”, explica San Pablo comentando todas sus fatigas por el Evangelio. Sus viajes para predicar a Cristo en aquellos lugares donde no era conocido demuestra una gran valentía espiritual que trae consigo peligros y obstáculos humanos muy grandes. Los viajes de Pablo no son solamente un desplazarse geográficamente, sino que también es una atención para con su público y cómo presentar de manera comprensible la persona de Cristo.
H.N.: Si tuviera que proponer una característica de san Pablo a los jóvenes de nuestro tiempo ¿Cuál característica le propondría?
D.S.: Parece que muchos jóvenes de hoy, a nivel mundial, bajo la influencia del uso de las nuevas tecnologías digitales, tengan una mentalidad del momento para vivir con intensidad sin preocuparse por el pasado y por el futuro: es necesario vivir el momento presente inclusive si las experiencias son contradictorias. Pues bien, la característica de San Pablo que celebro como un descubrimiento es su “lanzarse hacia delante”. La existencia de Pablo es una verdadera aventura, llena de sorpresas, cambios, movimientos, pero delante de este cambio exterior él ha reaccionado no cambiando su personalidad, sino profundizando, viviendo cada vez más intensamente el mismo amor. Junto a una vida que quiere probar todo y el contrario de todo, Pablo invita a descubrir una relación que se renueva y sorprende continuamente.
H.N.: Hay una frase esteriotipada que dice: “Si san Pablo viviese hoy, sería periodista”. ¿Usted cree que sea frase sea real? Algunos dicen que estaría en el Vaticano luchando por la sana doctrina.
D.S.: Tenemos que aclarar que la frase “Si San Pablo viviese hoy, sería periodista” se le atribuye al arzobispo de Magonza, Monseñor Ketteler (1811-1877), que en los últimos decenios del año 1800, viendo cómo se difundía la prensa como un fenómeno social que alejaba a las personas de la fe, quiere poner en movimiento a los cristianos de la época para comprometerse con un periodismo cristiano. Hoy la comunicación se ha caracterizado por las tecnologías y por la cultura del lenguaje digital, se podría decir que: “Si San Pablo viviese hoy, anunciaría su Evangelio en la comunicación en redes”. El estilo de Pablo es de “buscar a su público, no de hacerse buscar”: él está en camino y no sentado en espera de su público.
H.N.: De todas las cartas paulinas ¿Cuál es su preferida y por qué?
D.S.: Cada una de las cartas de San Pablo tiene su propia originalidad; si nuevamente me pones en la encrucijada de deber escoger, pienso que la carta a los Gálatas es aquella que contemplo a menudo porque expresa de manera clara cómo la experiencia personal de fe lleva a San Pablo a preocuparse de cómo comunicar la fe en Cristo a los demás. Observando a Pablo que defiende “su Evangelio” en contra de aquellos que querían imponer una fe todavía ligada al judaísmo (observancia de las prescripciones de la Ley y circuncisión), se medita un ejemplo de atención hacia la gente a la cual se quiere anunciar a Cristo. Este comportamiento de saber “adaptar” el Evangelio, cuestiona la fidelidad creativa de la comunidad cristiana a nivel mundial.
El Año Paulino y la Familia Paulina: “…la Familia Paulina presente en Venezuela, se debe proponer una fe como relaciones interpersonales con Cristo…porque una fe interpersonal es una fe completa…”.
H.N.: Este Año Paulino es un año de gracia para toda la Familia Paulina ¿Cuál es su mensaje para ellos en este año particular?
D.S.: Todos en la Familia Paulina, Congregaciones religiosas, Institutos seculares de vida consagrada paulina y Cooperadores, han recibido del mismo e idéntico Fundador, el beato Santiago Alberione, una espiritualidad que tiene una estrecha referencia a San Pablo. Pienso por lo tanto, que el Año Paulino sea una oportunidad para profundizar la vida y la enseñanza del Apóstol, como lo recomienda con insistencia el Fundador. A partir de esta común profundización, puede mejor ser entendida la natural convergencia de los apostolados paulino. De hecho, es posible vivir el Evangelio de Pablo en las diversas condiciones de vida cristiana (sacerdote, religiosa, laicas y laicos consagrados, familias) con una atención particular a la evangelización con la comunicación.
H.N.: ¿Cuáles son las iniciativas más importantes que se están planificando a nivel de Familia Paulina para la celebración de este año?
D.S.: En el portal web de la Sociedad de San Pablo y de la Familia Paulina es posible encontrar las numerosas iniciativas para la celebración de este año jubilar. Sin embargo, debo decir que un criterio que se encuentra en el origen de todas estas actividades de promoción de San Pablo es el deseo de dar a conocer de manera sencilla y popular al Apóstol y, al mismo tiempo, presentar el carisma paulino en la Iglesia como una forma original de “ser San Pablo vivo hoy”.
H.N.: ¿En qué cree Usted que se debe comprometer cada miembro de la Familia Paulina en este año?
D.S.: Creo que el primer compromiso sea para sí mismos: mejorar el propio conocimiento y el deseo de imitar a San Pablo en la santificación y en la evangelización, sobre todo con la comunicación. El segundo compromiso es hacia la comunidad eclesial y hacia aquellos que no creen: ayudar a descubrir en San Pablo un modo creyente que involucre en la fe toda la personalidad y todos los aspectos de la existencia. La fe para San Pablo es sobre todo una relación interpersonal con Cristo, no la observancia de leyes externas.
H.N.: ¿Qué mensaje Usted le enviaría a los miembros de la Familia Paulina en Venezuela para que puedan celebrar mejor este Año Paulino?
D.S.: Para realizar en Venezuela todo lo que he dicho anteriormente para toda la Familia Paulina del mundo, creo que sea útil organizar algunos momentos de profundización sobre San Pablo con la participación de todas las Instituciones paulinas presentes. Es oportuno porque hace crecer una mentalidad paulina común. Además, promover algunas iniciativas apostólicas comunes, teniendo presente proponer una fe como “relaciones interpersonales con Cristo” que comprende el conocimiento de los contenidos de la fe para vivirlos en la vida espiritual y en el testimonio de una vida cristiana. Una fe interpersonal es una fe completa.
H.N.: Usted es la primera persona entrevistada en nuestra sección “Entrevista con…” ¿Qué mensaje le daría al grupo que trabaja en nuestro portal web?
D.S.: Les invito a presentar a San Pablo como un modelo “imitable” no como un gigante de la fe que todos admiran y nadie puede tomar como ejemplo. Además, intentar ofrecer un San Pablo que para evangelizar hoy se serviría de las redes: ¿Cómo las cartas paulinas pueden ser transformadas desde un punto de vista comunicativo digital?
H.N.: Ya para finalizar nos gustaría nos enviará su Bendición a todos nosotros los que trabajamos en el portal.
D.S.: Mi bendición es una invocación al beato Santiago Alberione para que todo lo que están haciendo pueda ser para sus visitantes virtuales fuente de una fe “paulina”.